En un escenario gastronómico donde las tendencias cambian con rapidez, hay propuestas que apuestan por la permanencia.
Fuente Mardoqueo es una de ellas.
Con más de tres décadas de historia, este ícono de la sanguchería chilena da un nuevo paso en su crecimiento con la apertura de su sucursal en La Reina, consolidando su presencia en la capital con una propuesta que mezcla tradición, abundancia y carácter popular.
Desde 1989, su fundador,
Gustavo Peñafiel, ha construido un proyecto con identidad propia. Inspirado en el espíritu de las antiguas fuentes de soda,
Mardoqueo rescata una forma de comer profundamente arraigada en la cultura local: porciones generosas, sabores intensos y un ambiente cercano.
LA REINA: NUEVO FOCO DE EXPANSIÓN
Ubicada en
Príncipe de Gales 6540, la nueva sucursal en La Reina, inaugurada el 14 de febrero, no solo amplía el mapa de
Mardoqueo, sino que introduce mejoras pensadas para un público familiar y contemporáneo.
El local cuenta con patio y juegos para niños, estacionamiento y un sistema de pedido con pantalla digital que agiliza la experiencia. Todo esto, sin perder el sello que ha definido a la marca: un restaurante de autoservicio que mantiene el espíritu de la fuente de soda tradicional, pero adaptado a los nuevos tiempos.
La carta es directa y sin pretensiones: sánguches
clásicos como lomos, chacareros, hamburguesas y pollo, acompañados de papas fritas con mayonesa casera elaborada con huevo pasteurizado. A esto se suman opciones veganas, ensaladas y próximamente coctelería.
Un punto distintivo es la incorporación de crudos, disponibles actualmente en la sucursal de La Reina, con miras a expandirse al resto de los locales.
El proyecto, que comenzó como una visión personal, hoy se consolida como una empresa familiar. Álvaro Peñafiel, hijo del fundador, lidera el proceso de expansión, manteniendo intacta la esencia original. Con presencia en sectores como
Barrio Yungay, Providencia, Las Condes y Vicuña Mackenna,
Mardoqueo ha logrado posicionarse como un espacio transversal. Por sus mesas han pasado desde el
expresidente Gabriel Boric hasta figuras del deporte y la televisión como Marcelo Salas y Don Francisco.
Uno de los rasgos más distintivos del lugar es su ambientación.
Coleccionista por más de 45 años, Gustavo Peñafiel ha llenado sus locales con reliquias: máquinas de escribir, teléfonos antiguos, campanas y objetos únicos que transforman cada visita en un recorrido visual por el pasado.
Con su llegada a La Reina,
Fuente Mardoqueo no solo suma una nueva dirección: reafirma su lugar como
referente de la sanguchería chilena, demostrando que la tradición, cuando es auténtica, siempre encuentra nuevas formas de mantenerse vigente.
FOTO Y NOTA:
ESTEBAB ELOY